martes, 29 de agosto de 2017

Nunca

Nunca llegué a ti.

Nunca llegaste a taparme los ojos en mitad de la multitud.

Nunca llegaste a escuchar "Ruin" de Shawn Mendes, porque nunca te la puse aquella noche.

Nunca llegué a ponértela mientras me desnudaba.

Nunca llegaste a ver ese conjunto de lencería rosa que compré para ti.

Nunca llegamos a reencontrarnos.

Nunca te di tu regalo de cumpleaños.

Nunca escuché lo que quería oír, ni tú tampoco.

Nunca vi lo que quería ver, ni tú tampoco.

Hoy no te escribo con rencor. Pero sí con mucha pena, nostalgia.

Nunca va haber nadie como tú.

Nunca existirá un reemplazo, una pieza mejor.

Nunca dejaré que lo haya.

Parecer ser que nunca pasará un día sin que aparezcas en mis pensamientos.

Parece ser que nunca se me dejará de quebrar la voz cuando pienso en ti.

Nunca habrá nadie como tú.

Siempre sermos nosotros.

Feliz cumpleaños, querido amor de m vida

miércoles, 2 de agosto de 2017

Qué bonita destrucción eso de amarte

Y pasarte a buscar,
Esperar tu mensaje y echarte de menos
Que no quiera comer,
Concentrarme y ni hablar
Porque quiero ir más lejos.
Lejos contigo a bailar,
A dejarnos llevar
Sin seguir los consejos.
Los consejos que dan
Los que por miedo a amar
Viven no siendo ellos.
Y te quiero más,
Que este tiempo atrás,
Quiero cubrir tu cuerpo entero
Y dejar a las cosas pasar
Y que digan su nombre
Y mirar que lo que hay es verdad
Y que nada se esconde
Y pensar y dejarse llevar
Y no ponerle nombre
No hace falta,
Si sientes ya está y déjame que te ronde.
Esperarte bajar siempre tarde,
Es igual porque al verte me muero
Y va pasando el tiempo y te quiero aún más
Y es que quiero ir más lejos
Mas lejos de lo normal de lo que hace
La gente se hace fácil te quiero
Y yo quiero inventar esa frase
Acorde a todo esto que siento.
Y te quiero más, que este tiempo atrás,
Quiero cubrir tu cuerpo entero
Y dejar a las cosas pasar
Y que digan su nombre
Y mirar que lo que hay es verdad
Y que nada se esconde
Y pensar y dejarse llevar
Y no ponerle nombre
No hace falta,
Si sientes ya está
Y déjame que te ronde.
Y dejar a las cosas pasar
Y que digan su nombre
Y mirar que lo que hay es verdad
Y que nada se esconde
Y pensar y dejarse llevar
Y no ponerle nombre
No hace falta,
Si sientes ya está
Y déjame que te ronde

Y tú sigues sin enterarte, que te quiero más, que este tiempo atrás, que quiero ir más lejos, que no me importa la gente, la distancia, los kilómetros, las excusas. ¿De verdad estás dispuesto a privarte, a perderte, a estar en el último aliento de tu vida sin saber qué hubiera pasado si lo hubiéramos intentado, a pesar de todo? ¿De verdad quieres que al lado derecho de la cama haya otra y, sobre todo, que a mi lado izquierdo haya otro? ¿De verdad necesitas otro ramo de flores y otro "y punto, y final" para zarandearte? 

Yo, que dejaba el corazón en casa por si me lo rompían, gracias a ti veo que lo bonito del mismo son sus grietas, las rajas que provocan, los sentimientos que matan. Aquellos que son capaces de cuartearte la vida. Y exponerlo a que se rompa me parece la mejor opción para vivir. Querido, qué bonita destrucción, amarte.