sábado, 7 de enero de 2017

Por pedir... que no quede

Por pedir, pido que, ojalá, ahora estuvieras aquí conmigo, sosteniendo mi cinturita mientras cocino para ti. Por pedir pido que compartas esta botella de vino conmigo. Que se nos olvide que hora es porque yo ya he apoyado mis pies en tu regazo, la vela se ha consumido y apenas nos queda alcohol que echar en las copas. Por pedir pido que, de repente, te des cuenta de que llevo una camiseta, y nada más, mientras me agacho a coger la servilleta que se acaba de caer al suelo de nuestra nueva casa.

Por pedir pido que nos comamos a besos y me arrincones en la pared hasta quemarme los labios. Por pedir pido que tu cama, por fin, sea la mía, y viceversa. Por pedir pido que mañana lo primero que vea al levantarme sean tus ojos verdes fijados sobre mí. Por pedir pido que este sea el 0. La casilla de salida. El punto de partida. El pistoletazo de salida. Por pedir pido que nos dejemos sorprender. Que solo estemos tú y yo. Por pedir pido que esto sea para siempre.


2 comentarios:

  1. Llevo tiempo leyendote y me tomo la libertad de decirte algo: hay personas a las que les da mucho miedo enamorarse. Cuando estan enamorados se acojonan y se van. Pero recuerda, que el que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen. Y cuando vuelve, es para siempre.

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