martes, 9 de agosto de 2016

Por la primera vez

Hoy vengo a recordarte por qué quererme. Por mis despertares. Por los nuestros, mas bien. Pero comencemos por el principio, ¿no? Por aquella primera vez que me miraste. Por la primera vez que pensaste "maldita niñata consentida". Por la primera vez que te deje entrever la debilidad que causabas en mí. Por las primeras veces en las que me ponías nerviosa. Por la primera vez en la que pensaste que pensabas demasiado en mí. Por la primera vez que me dijiste que besaba demasiado bien y realmente te asustaste al pensarlo. Por la primera vez que decidiste que no eras bueno para mí y te marchaste. Por la primera vez que te sorprendí y me cogiste el culo de camino a pedir nuestro primer gin-tonic. Por la primera vez que fuimos al cine y la primera vez que no quisiste que fuera la primera. Por la primera vez que mi cuerpo te sorprendió. Por la primera vez que me dijiste que me querías. Podría seguir eternamente. Pero lo mejor es que ya sabes por qué tienes que quererme. Porque te hago feliz, básicamente.