domingo, 28 de diciembre de 2014

Qué bien me sientas

Soy consciente de mis limitaciones. De mis miedos. De mis defectos. De mis errores. Dejarme llevar es todo eso: una limitación que no me deja avanzar, un miedo a no tenerlo todo controlado, un defecto que no me deja disfrutar y un error que sigo cometiendo a mis 21 años. Hay cosas que vamos cambiando con el tiempo, pero hay cosas que perduran en nuestro ADN hasta que decimos adiós al mundo de los vivos. Aunque si le ponemos empeño vemos como las cosas, por muchas vueltas que les demos y muchas suposiciones que hagamos, siempre van a seguir el curso que el destino les marca, como el río que va desde su nacimiento hasta la desembocadura del mar. Hay cambios que suceden lentamente, como esas horas muertas esperando ver tu guiño de ojo, y lo notas, notas como cambia algo dentro de ti, de tu interior. Y oye, hay días en los que el experimento me sale mejor y otros peor, pero qué bien sienta eso de dejarse llevar. Qué bien me sientas tú. 

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